Generalidades del Producto

En esta sección se detallan aspectos ecológicos y físicos del banano y plátano así como también las características del cultivo y las principales etapas del mismo. Además, se destacan los principales países consumidores, aspectos del cultivo, las variedades comercializadas y las diferentes formas del uso de estos productos.
 

Aspectos ecológicos y físicos

El plátano al igual que el banano, es originario de la región indo - malaya. Se cree que llegó a Europa en el siglo 10 D.C. y que marinos portugueses la trajeron a Sudamérica desde África occidental o el este de Indonesia. Actualmente, Ecuador es el mayor exportador de banano del mundo y su presencia en el comercio mundial va en aumento, la producción de musáceas ha sido ancestral en el Ecuador principalmente para el consumo interno. Costa Rica es el segundo y en Colombia, después del café y las flores, es el tercer producto agrícola de exportación en importancia. La presión de la demanda étnica en países como Estados Unidos y otros en Europa, han estimulado la producción de banano y plátano de buena calidad para la exportación.

Los plátanos y los bananos pertenecen a la familia de las Musáceas, la cual, presenta una fruta, cilíndrica con 3 ángulos pronunciados, se consume en diversos estados de madurez y de ello depende su sabor entre otras características. Así, el plátano con cáscara verde y vetas negras tiene un sabor salado, su firme y astringente pulpa es de color blanco marfil. En contraste, la cáscara del plátano o banano maduro es amarilla con vetas negras, la pulpa es blanda, almidonada, de color amarillo – salmón y con sabor dulce. El plátano y banano son frutas que se caracterizan por ser valiosas fuentes alimenticias, ya que contienen grandes cantidades de energía (90 calorías por 100g).

Estas musáceas son alimentos de primera necesidad, importantes en las zonas tropicales y su producción para la venta en mercados locales es, junto con la producción lechera y la horticultura, una de las pocas actividades que proporciona a las unidades familiares ingresos regulares durante todo el año. La mayoría de plátanos y bananos se cultivan para su venta en mercados locales o para el autoconsumo, y sólo una pequeña parte de la producida se vende en el mercado mundial. Las tecnologías de producción empleadas para la exportación y para el autoconsumo son diferentes, a tal punto que los analistas prefieren separarlas en dos actividades económicas distintas. Por un lado, la producción en pequeña escala para el consumo en las unidades familiares o para la venta en mercados locales hace un uso limitado de insumos externos y es una labor intensiva. Los costos de producción son bajos y pueden compararse con otros alimentos básicos importantes como la batata, el arroz, el maíz y el ñame. Por otro lado, la producción destinada a los mercados de exportación emplea insumos externos de forma intensiva y es tecnológicamente sofisticada. Incluso dentro de la producción de banano para exportar las tecnologías pueden variar de forma considerable.
 

Características del Cultivo

El cultivo se siembra por vía vegetativa por medio de cormo, hijuelo o yemas en forma de cono que emergen de niveles profundos de suelo.

La época de siembra debe ser al inicio del período de lluvias. Las distancias de siembra pueden ser de 2.6 x 2.6 m. 2.25 x 2.25 m con una entre 1500 y 2000 plantas por ha. La cosecha se da después de 12 a 18 meses, la vida económica es de 8 años con densidades menores o de 4 años con densidades mayores.

Las técnicas de cultivo incluyen:

  • Selección del terreno, en la cual se debe poner atención en el nivel, eliminando las piedras y terrones grandes del terreno
  • Establecimiento de un drenaje cuya profundidad depende de las propiedades físicas del suelo y de la cantidad de agua por drenar
  • Trazado de la plantación debe considerarse la dirección del viento, siguiendo el recorrido del sol
  • Hoyado aprox. de 0.30 x 0.40 cm de acuerdo con la estructura y textura del suelo
  • Fertilización de fondo, cuyas cantidades de fertilizantes se aplicarán en función de los análisis de suelos, foliares, síntomas visuales de deficiencias nutricionales y de campo donde se demuestra la respuesta de las plantas a las aplicaciones
  • Raleo de hijuelos que se debe practicar entre tres a cuatro veces al año, para evitar sobre poblaciones
  • Deshoje para eliminar las hojas secas, que al deshidratarse dejan de ser funcionales. De la misma manera se deben eliminar las hojas que interfieren en el normal desarrollo del fruto
  • Apuntalamiento, se hace cuando el racimo alcanza su máximo desarrollo, se debe apuntalar las bases del racimo por medio de un palo o parante que termina en una bifurcación a modo de horqueta
  • Desbellote, se hace una vez que el racimo alcanza su completa expansión, este puede prescindir de la bellota, la misma que se localiza en el ápice del eje. Esta práctica se la realiza manualmente. La época de desbellote es de 3 a 4 semanas de la formación del racimo, práctica que por otra parte mejora la precocidad y mayor desarrollo de los frutos
  • Embolsado que es donde el racimo se cubre con una funda de plástico, que favorece el aumento de, grosor, daños mecánicos y los protege del ataque de insectos
  • Control de malezas: Las malezas no solamente compiten por nutrientes o humedad, algunas de ellas son portadoras de virus o nemátodos como Radopholus similis. Esta labor cultural se la puede realizar por medios manuales.
 

Variedades

Las variedades más reconocidas y comercializables incluye los plátanos comestibles crudos (Musa cavendishii), los bananitos o plátanos enanos (Musa x paradisiaca) y los plátanos machos o para cocer (Musa paradisiaca). Al plátano macho también se lo conoce como "plátano de guisar o hartón", más grande y menos dulce que el resto de variedades de su misma familia

Existe un gran número de variedades de cultivo en Oriente; cada región tiene sus propias variedades adaptadas a las condiciones climáticas locales. Sin embargo, las variedades introducidas en los trópicos americanos son mucho más limitadas. Entre dichas variedades destinadas a la exportación destaca Gros Michel, por poseer cualidades extraordinarias en cuanto al manejo y a la conservación. Las variedades de plátano enano procedentes de las Islas Canarias son las únicas que producen fruta con excelentes cualidades de conservación, que se pueden cultivar en un clima típicamente subtropical, destacando la variedad tradicional Pequeña enana. En la actualidad también se cultiva en Canarias la variedad Gran enana y en los últimos años, otras dos selecciones locales llamadas Brier y Gruesa. El cultivar Zelig es fruto de la selección israelita intermedia en altura entre Pequeña y Gran Enana. Lacatan es una variedad muy cultivada en la región del Caribe y Sudamérica. La variedad Poyo procede de Guadalupe, la variedad Grande Naine de Martinica y la variedad Laider de Oceanía, todas ellas del grupo enano. Curraré Rosado es una variedad de extraordinario sabor. Dominico es una variedad caracterizada por su sabor dulce. Balangon es la variedad más cultivada en Filipinas, de sabor muy agradable, cuya fruta madura entre los 90 y 100 días después de la última cosecha.

 

Usos

Habitualmente, el plátano y el banano se consumen como fruta fresca (de postre o ingrediente de batidos, ensaladas, entre otras), ya que es la mejor forma de aprovechar todas sus virtudes nutritivas. También se emplean con fines culinarios; para elaborar batidos, compotas y multitud de postres. Se puede consumir frito o caramelizado, y de esta manera puede servir de acompañante de platos tanto de carne como de pescado. El plátano macho es una fruta que se consume exclusivamente cocinado, sin que la cocción altere su contenido de hidratos de carbono (almidón). Por lo general, se guisa de igual modo que se cocinan las patatas y las hortalizas (cocido, frito, asado, al horno.) y también se puede emplear como ingrediente de ciertas sopas.